miércoles, 25 de abril de 2018

Cuando te sientes perdido y solo con tus problemas



Por Marc Chernoff

En medio de los días malos y tiempos difíciles, es fácil mirar alrededor y ver a un montón de gente que parece estar yéndoles perfectamente bien. Pero te aseguro que no.

Todos estamos luchando nuestras propias peleas, un día a la vez. Y si pudiéramos ser lo suficientemente valientes como para abrirnos y hablar más a menudo, nos daríamos cuenta de que no estamos solos en esto de sentirnos perdidos y solos con nuestros problemas.

Muchos de nosotros estamos peleando una batalla similar ahora mismo. Intenta recordar esto. No importa lo embarazoso o patético que te sientas por tu situación, hay otros por ahí experimentando las mismas emociones. Cuando te oigas a ti mismo decir, “Estoy solo”, es sólo tu preocupada mente subconsciente tratando de venderte una mentira.

Siempre hay alguien que puede relacionarse contigo.
Siempre hay alguien que te entenderá.
Tal vez no puedas hablar con ellos inmediatamente, pero están ahí fuera.
Estoy ahí afuera.

La razón por la que escribí estas palabras es porque a menudo siento y pienso y lucho mucho como tú. Me preocupo por muchas de las cosas que te importan, solo que a mi manera. Y aunque algunas personas no nos entiendan, nosotros nos entendemos.

¡Definitivamente no estás sólo!
¡No estamos solos!

Y para asegurarte más de esto, permíteme contarte una breve historia sobre una mujer fuerte y hermosa que conozco que recientemente se ha sentido sola también…

Lo que más desea

Se da cuenta de la gente sentada en un pequeño bar de deportes al otro lado de la calle. Están animados y charlando. Parecen tan vivos. Ella quiere cruzar la calle y unirse a estas personas sólo para conectarse con ellos; para ser parte de algo. Pero una voz sutil que viene desde dentro, que le susurra desde las heridas abiertas de su corazón, la retiene de hacerlo. Así que sigue caminando. Sola.

Camina hasta el final del centro de la ciudad donde ve un camino de tierra que conduce hacia una colina cubierta de hierbas. La colina, ella sabe, pasa por un santuario espiritual. Pero no es el santuario lo que ella quiere visitar esta noche; no aún de todos modos. Es una noche de sábado cálida y ventosa, y quiere encontrar un lugar al aire libre con suficiente luz para poder sentarse y leer el libro que está agarrando en su mano derecha.

Pero leer no es lo que ella realmente quiere. No en el fondo. Lo que ella realmente quiere es que alguien (cualquiera) la toque en el hombro y la invite a su mundo. Para que le haga preguntas y cuente sus historias. Que estén interesados. Que la entiendan. Que se rían con ella. Que quieran que sea parte de sus vidas.

Pero ni siquiera es esta conexión con alguien nuevo lo que ella más quiere. Al menos no en el fondo. En el fondo, en el núcleo de su alma, incluso las conexiones fugaces con otros parecen interferir con lo que ella más desea. Lo cual es saber que ella no está sola en el mundo. Que ella realmente pertenece. Y que lo que sea por la que fue puesta aquí para hacer, con el tiempo, será hecho y compartido con otros que la quieran profundamente.

Un pasado insostenible

Esta joven dejó un segmento sustancial de su vida detrás para estar en esta pequeña ciudad esta noche. Hace unos meses, estaba comprometida con un joven empresario, manejando una empresa en rápido crecimiento, trabajando largos y duros días y disfrutando de los frutos de su trabajo junto con una comunidad de amistades cada vez más profunda en Manhattan.

En un período de unos pocos meses, su novio y ella se separaron y decidieron que era más fácil cerrar la empresa y dividir los restos monetarios en lugar de intentar la co-propiedad. Cuando comenzaron el proceso de cerrar la empresa, se dio cuenta de que la mayoría de las amistades aparentemente profundas que había hecho en Manhattan estaban directamente relacionadas con sus viejos asuntos de negocios o con su socialite-de-negocios de un ex novio.

Aunque esta joven no esperaba conscientemente una serie tan rápida y trágica de acontecimientos, tampoco fue totalmente inesperado. Subconscientemente, supo que había creado una vida para ella que era insostenible. Era una vida que giraba en torno a su estatus social en el que todas sus relaciones traían consigo un conjunto de expectativas cada vez mayores. Esta vida no le dejó tiempo para su crecimiento espiritual, conexión profunda ni el amor.

Sin embargo, esta joven está atraída por la espiritualidad, la conexión y el amor. Ella ha sido atraída por las tres toda su vida. Y lo único que la alejó de este estilo de vida insostenible fue la descuidada creencia de que si hacía ciertas cosas y actuaba de ciertas maneras sería digna a los ojos de los demás. 
Que su condición social le conseguiría una admiración duradera por parte de estas personas. Y que ella así nunca se sentiría sola.
Ahora se da cuenta de lo equivocada que estaba.

El santuario

La joven camina por una empinada calle pavimentada en las afueras del centro de la ciudad. Siente la quemadura en los músculos de sus pantorrillas mientras avanza y avanza. El camino está, en principio, lleno de pintorescas tiendas boutique y jóvenes parejas y amigos, pero a medida que avanza dan paso a pequeños hogares tipo cabañas y niños jugando con linternas en la calle. Ella sigue marchando más y más hasta llegar a un claro donde hay un pequeño parque público.

En este parque, un grupo de adolescentes están acurrucados alrededor de dos guitarristas que están rasgueando y cantando una melodía acústica. “¿Es una canción popular?”, Piensa para sí misma. No está segura porque últimamente no ha tenido tiempo de escuchar música. Ella quiere unirse al grupo. Quiere decirles a los guitarristas que su música es increíble. Pero vacila. No puede encontrar el valor para caminar hacia ellos.

En lugar de eso, se sienta en un banco del parque a unos cientos metros de distancia. El banco muestra el paisaje urbano de abajo. Ella mira fijamente en la distancia y ve el cielo nocturno durante varios minutos, pensando y respirando. Y comienza a sonreír, porque puede ver el santuario espiritual. Está oscuro afuera, pero el santuario brilla intensamente. Puede verlo claramente. Puede sentir su calor alrededor de ella. Y aunque sabe que el santuario ha existido por una eternidad, su corazón le dice algo que esboza una sonrisa en sus mejillas: “Este santuario es todo tuyo esta noche.”

No en el sentido de que ella lo posee. Ni en el sentido de que no es también un santuario para millones de otras personas de todo el mundo. Sino más bien en el sentido de que pertenece a todos nosotros como parte de nuestra herencia, diseñada exclusivamente para cada ser humano y nuestras necesidades y creencias únicas. Es un refugio tranquilo que, cuando elegimos prestar atención, existe en nuestro alrededor y dentro de nosotros. Podemos escapar a ella en cualquier momento. Es un lugar donde podemos morar con los buenos espíritus y los ángeles guardianes que nos aman incondicionalmente y nos guían incluso cuando nos sentimos perdidos y solos.
Especialmente cuando nos sentimos perdidos y solos.

Espero que el cuento anterior te haga sentir menos solo. Espero que te dé esperanzas.

Fuente: https://escuelapararicos.net/cuando-te-sientes-perdido-solo-tus-problemas/

lunes, 23 de abril de 2018

Cómo acabar con las preocupaciones innecesarias



Por David Torné
No es la definición canónica pero expone bien cuál es el problema. Enfocarse sobre un asunto cuando aún no es el momento de hacernos en cargo. El dispendio de energía y atención que supone te condiciona de forma negativa cuando te ocupas (de verdad) de tus asuntos actuales. Los que de verdad deben ocuparte plenamente.
Hay técnicas para gestionar y controlar las incidencias que se nos presentan pero no es tan fácil gestionar las emociones negativas que generan, sobre todo cuando llevas conviviendo con ellas toda la vida.
Demos un vistazo a cómo un sistema de efectividad personal, los hábitos y la atención plena te pueden ayudar disminuir significativamente su fricción.

Disponer de un sistema

El sistema es una parte del rompecabezas. Un sistema de eficacia personal que funcione te permite saber a qué atenerte en cada momento. Generas confianza y esta mata las preocupaciones que tienen como fuente el “¿Me acordaré? ¿Sabré que tengo que hacer?” De ahí la importancia de las revisiones al sistema Getting Things Done (GTD).
Es importante disponer de unas pautas para saber qué hacer en cada situación. Disponer de una lista de tareas o un conjunto de listas no es suficiente, se necesitan hábitos. GTD integra algunos muy importantes (Recopilar, procesar, organizar, revisar, hacer) pero es necesario  un cambio de actitud.
Dejar de lado la preocupación implica dejar de lado la actitud reactiva y pasar a un modo proactivo. Anticipar los problemas con días o semanas de margen ayuda a mantener el control del día a día, alejando frustración y estrés.

Desapegarse de la emoción

Creía que implantando un sistema de productividad personal, con una infraestructura y pautas para apoyarme al afrontar las situaciones comunes del día a día era suficiente para evitar el estrés y la preocupación pero me faltaba algo más.
Tengo mis cosas buenas y malas. Siempre he sido una persona caótica que se dejaba arrastrar por cada frente abierto. Un apagafuegos. Implantar el mis sistema de eficacia personal y empezar a escribir en el blog para ordenar ideas sobre el proceso me hizo dar un gran giro pero seguía con ese poso dejado por años de reactividad.
Desde lo intelectual entendía los concepto de capturar, procesar o revisar para mantener bajo control mis asuntos. Me daba una quietud racional pero continuaba con intranquilidad – incluso ansiedad- en el plano emocional.
La intranquilidad vista como un ruido estático siempre presente en mi forma de actuar, comiéndose mi energía, mi atención y haciéndome dudar de las decisiones que tomaba.
Decisiones ordinarias tomadas para dar respuesta a situaciones cotidianas como cuando responder una petición, si había revisado todos los temas pendientes al final del día… Una presión menor pero persistente que me agota e iba descargando mi batería  cada vez más rápido.
Si en su día GTD actuó como un personal game changer el otro gran giro fue la práctica de la meditación.
Del mismo modo que GTD me aleja de la reactividad en la acción, el mindfulness me aleja de la reactividad en la emoción.
Se trata de meditar para educar mi mente, calmando el torrente de pensamiento que generó y crear la capacidad para desapegarme de las preocupaciones ordinarias (trabajos pendientes, conflictos, pensamientos ..).
Tienes que saber separarte para ver su importancia real. Puedes hacerlo de forma racional, a través de tu sistema, pero si se trata de algo con carga emocional no saldrá de tu cabeza con tanta facilidad.

Cómo llevarlo a la práctica

Educar la mente e implantar un sistema para ordenar tu actividad. Pensar en grande pero actuar en pequeño. ¿Qué acciones concretas te pueden ayudar a que tus preocupaciones dejen de generar la ansiedad o el estrés que te generan? Aquí tienes las más destacables:
  1. Establecer el mecanismo de captura y procesado diario. Repetido en el blog hasta la saciedad pero fundamental. Dar al asunto que te preocupa una salida, canalizándose hacia algún lugar donde sabes que será atendido, no en este momento pero si al final del día cuando dejes a cero tus bandejas de entrada. Preguntar y responder “¿Puedo esperar al final del día para saber que tengo que hacer con esto?” es el primer paso de mejora.
  2. Revisión diaria y semanal para anticipar y no olvidar nada. Deja de lado notificaciones y recordatorios, sólo aumentan tu nivel de ansiedad. Revisa tus listas de acciones y la agenda cada día para saber que tienes que hacer mañana. Al terminar la semana vuelve a revisar la agenda a 4 semanas vista para saber qué asuntos se te vienen encima y prepararte.
  3. Hacer esperar a la gente. Con unas palabras amables explica que te anotas su petición y que el atenderás cuando acabes el trabajo que tienes entre manos. Con eso basta. Enviar a tu bandeja de entrada y procesa ello. Si es un mail plantéate si debes responderlo hoy o mañana o si puedes esperar algunos días. Tú marcas tu pauta de respuestas no los demás.
  4. Dedicarte exclusivamente a HACER. Créate tus propias sesiones para realizar tus acciones y proyectos, sin interrupciones, totalmente aislado. Te sacas trabajo de encima pero sobre todo te cierras asuntos ganando confianza en ti mismo y en tu capacidad de resolución.
  5. Establecer una hora de desconexión. A partir de las 20:00 me desconecto de todo, del trabajo, del teléfono, de la red y me dedico a otras cosas. El agotamiento se acumula y te va quemando por dentro, lo que a su vez potencia emociones negativas y preocupaciones.
  6. Dedica un tiempo diario para no hacer nada. Lo digo en serio, aprende a meditar, 10,15, 20 minutos al día fijando la atención en tu respiración te harán dar cuenta de cómo te enganchas a tus pensamientos y separando pensamiento / reacción para que la respuesta no sea automática.
  7. Diversificar energía en las diferentes áreas de responsabilidad. Equilibrar los diferentes aspectos de tu vida para procurar que los problemas no se sobredimensionen por el exceso de peso en un área de tu vida. Si lo más importante es el trabajo, ¿qué pasa cuando tienes un problema laboral? Es imposible dejarlo atrás cuando te vas a casa.
  8. Compártelas. Habla con tu entorno, exprésalas en voz alta. No se trata de fastidiar a la gente sino de sacarlo fuera sin la intención de obtener una respuesta. Ayuda a descomprimir, a aliviar la preocupación.
No te estoy diciendo que implantes GTD, quizás no sea para ti – aunque te recomiendo intentarlo – te hablo de aplicar cada uno de estos puntos de la lista para rebajar el nivel de presión que las interrupciones, imprevistos y otras incidencias te provocan.
La preocupación es buena como aviso. Cuando la utilizamos para darnos cuenta de un posible problema y el registramos para ocuparse de él más tarde. Debemos crear las bases para que preocupación no se transforme a intranquilidad y estrés.

Fuente: http://blog.davidtorne.com/es/2017/01/como-acabar-con-las-preocupaciones-innecesarias/

viernes, 20 de abril de 2018

3 errores que impiden hacer cambios personales



Por Aida Baida Gil.

Hay muchas veces en las que te propones hacer algún tipo de cambio, ya sea relativamente pequeño o de mayor impacto y al final acabas posponiéndolo o abandonando al poco de empezar. Quizá te hayas propuesto cambiar algunos hábitos para estar más sana, o un cambio de carrera más o menos drástico y, al final, no te has atrevido a dar el paso o has renunciado antes de lo que pensabas. En ese caso, te será útil identificar tres errores que solemos cometer cuando queremos empezar algo que supone un cambio importante, ya sea profesional o personal.

1. Buscar validación en los sitios equivocados.

O, mejor dicho, en las personas equivocadas. Cuando vas a empezar algo nuevo es normal tender a  buscar validación entre los que nos rodean. A veces como ese pequeño empujón que nos falta, a veces solo para corroborar que tendremos apoyo. Lo ideal sería ser lo suficientemente independiente y fuerte como para no necesitar ningún tipo de validación externa. Pero es difícil, así que si no te queda más remedio y quieres recurrir a ella, mira bien dónde vas a buscarla, a quién vas a recurrir. Volvemos a lo que comento siempre, procura rodearte de gente positiva que te apoye. ¿Para qué vas a buscar validación en alguien que sabes de antemano que te va a poner pegas o va a criticar lo que quieres hacer? Hay veces en las que es mejor comentarle tus planes solo a aquellas personas que sabes que te van a escuchar y no necesariamente a darte la razón, pero sí a ayudarte de manera constructiva. O bien no comentar tus planes hasta que no estés convencida de que nadie te va a hacer cambiar de opinión porque estás segura de lo que quieres.

2. Negar tus barreras y juzgarte a ti misma.

Todas tenemos una serie de barreras que suponen un obstáculo para nuestros planes, y lo que solemos hacer al respecto es criticarnos duramente por ello e intentar aguantarnos y seguir adelante; cuando lo más fácil sería ir por otro camino que no tenga esa barrera. Un ejemplo perfecto podría ser mi aversión a los gimnasios. Durante mucho tiempo asumí que para estar en forma tenía que apuntarme a un gimnasio. Daba igual que no me gustaran, eso eran excusas, lo que pasaba es que era una vaga. ¿Qué es lo que estaba haciendo aquí? Primero juzgarme a mi misma. ¿De verdad soy una vaga por no querer ir a un gimnasio? No tiene por qué, no hay nada malo en preferir otras cosas. Y por otro lado, negar mis barreras. Para mi el tema gimnasio es una gran barrera, no me gustan, no disfruto y punto. El avance se produjo cuando acepte eso y busque otras alternativas, que las hay.

En tu caso puede ser otra cosa que estás intentando negar o justificar, y te juzgas porque no debería ser así; pero es que es así y no pasa nada. Acéptalo y busca otra alternativa. Hay que acabar con el mito de que para conseguir las cosas hay que sufrir. Quizá para algunas cosas sí, pero lo que está claro es que cuando haces algo de una forma que te gusta, eres más consistente y tienes mejores resultados. Evita luchar contigo misma u obligarte a aguantar ciertas cosas. Bastante duro es de por sí empezar algo nuevo. Así que piensa, ¿qué barreras puedes evitar para que te resulte más fácil hacer ese cambio que buscas?

3. Empeñarte en no hacer nada hasta que lo tengas todo controlado y seguro al 100%.

Está claro que es importante saber dónde te metes, estar informada y preparada. Pero muchas personas utilizan esto como excusa para estar formándose continuamente o para quedarse paradas esperando a que pase algo que les asegure que todo va a salir bien. Si quieres que las cosas pasen tienes que ponerte en marcha. Lo bonito de ponerse en marcha no es sólo la motivación que sientes, el aumento de autoestima y los resultados que obtienes; sino que abres las puertas a nuevas oportunidades y personas que no habías ni considerado. Esa es la mejor parte, que cuando empiezas el trayecto, en realidad no sabes adónde te va a llevar el camino ni a quién te encontrarás en él…
Hay muchas cosas que pueden influir en la decisión de ponerte en marcha y en si abandonas o no, estos tres errores son algo a tener muy en cuenta a partir de ahora. 
¿Con cuál te identificas?

Fuente: https://www.gestiopolis.com/3-errores-impiden-cambios-personales/

¿Cómo suena tu vida?



Por Marcelo Molina.

“Yo me aproximo a la música como lo hace una cascarita de nuez a la orilla de un océano interminable. Con ella me expreso y siento que sólo soy un parlante. La música es algo que está por encima de nuestra capacidad. Y es mucha más la que existe que la que podemos tocar. Es decir, existe tanto la música del ser como la música del universo y las páginas de música que hemos creado con nuestro intelecto. Para mí todo está unido” (Luis Alberto Spinetta)

Este genial músico argentino, apodado cariñosamente como “El Flaco”, nos regala esta frase que nos permite reflexionar y entrar en contacto con un mundo tan vasto como interesante, el mundo de la interioridad, el mundo de las maravillosas interrelaciones entre el ser, el universo y lo que cada uno puede producir desde esa interacción, en su caso específico, su inmortal producción musical.

En cierto sentido, todos nosotros tenemos la misma posibilidad de tomar contacto con nuestro ser, el universo, y lo que de esa interacción pueda surgir, será nuestra producción, nuestra huella en el mundo, nuestra herencia para el futuro o nuestro legado para quienes lo quieran asumir como tal.
Te propongo hacer un pequeño ejercicio utilizando la frase inicial, leyéndola nuevamente, pero esta vez, cambiando la palabra “música” por “energía vital” …

¿Qué es lo que aparece…?
¿Con qué pensamiento estas resonando ahora…?
¿Qué nuevos enfoques se abren desde esta perspectiva…?
¿Será que cada uno de los seres humanos sobre esta tierra somos instrumentos que pertenecemos a una gran orquesta universal, que tiene el propósito de dar a luz juntos una perfecta sinfonía que inunde todos los espacios con una gran obra maestra musical?

Y si así fuera, creo que sería pertinente tomar responsabilidad por la porción de la partitura que –ese instrumento que soy– debe tocar, para generar un alineamiento con la armonía, la melodía y el ritmo que el universo ha planteado, pero a la manera e interpretación en que solo yo puedo tocar….

El sonido se produce cuando un cuerpo vibra y produce un movimiento que modifica la presión y se transmite por el aire. Y cuando el cuerpo está en reposo, se produce el silencio. La combinación de sonido y silencio produce la música, cuya variación puede ser infinita, debido a las múltiples composiciones de duración, intensidad y timbre…

Del mismo modo, el maravilloso instrumento que somos –metafóricamente— puede producir un tipo de sonido único, especial, irreproducible, y al mismo tiempo, totalmente necesario para ensamblarse con el conjunto de los sonidos de los otros instrumentos –el resto de la humanidad— en orden a fundirse en el misterio y la magia de una experiencia que no somos totalmente capaces de comprender, pero a la que irremediablemente estamos invitados a participar: nuestra existencia compartida… la vida.

Al igual que los instrumentos musicales, que necesitan de cierta “afinación” cuando no están en su punto óptimo, los seres humanos también podemos revisar nuestro propio y particular sonido –nuestras acciones— para contrastarlas con un estándar de afinación –la ética— que nos permita alienar nuestro sonido con el resto de los instrumentos, de manera de conformar una música armónica –convivencia en cooperación pacífica–…

Cuando el “sonido” que producimos, no va en línea con nuestra misión personal, pueden suceder dos tipos de situaciones: o el sonido que producimos es “ruido” (pareciera que estamos a contramano del mundo, desencajados, todo nos sale mal, nos sentimos abatidos y aturdidos), o tocamos el sonido de otro, queriéndolo imitar (sin ganas de vivir, rutinarios, sufriendo por intentar ser alguien que no somos…)
Si nos encontráramos en alguna de estas situaciones, y tomáramos conciencia de ello, estaríamos en el mejor lugar y en el momento más apropiado para elegir una transformación vital que nos permita tocar nuestro propio sonido, nuestra propia música! La edad, la situación económico-social, el país de residencia, los recursos con los que actualmente se cuenta, la situación externa en la que vivimos, nada tiene que ver ni son obstáculos para enfrentar el desafío que supone hacernos responsables de nuestra propia vida, de nuestro propio futuro, de nuestro destino. Solo es cuestión de proponérnoslo y tomar acción de inmediato!

“Todos tenemos un poder y una capacidad inconmensurables para reinventar nuestra vida” ~Stephen Covey

miércoles, 18 de abril de 2018

12 Poderosas preguntas que te ayudarán a vivir la vida en tus propios términos



Por Thibaut Meurisse

“Las personas exitosas hacen mejores preguntas, y como resultado, obtienen mejores respuestas.” – Tony Robbins

¿Te preguntas a menudo cosas como: “Por qué siempre me pasa esto a mí” o “Por qué siempre me sale todo mal” o “Por qué me hizo eso”? Ahora, de verdad ¿Esperas obtener alguna respuesta empoderadora de este tipo de preguntas?

Las preguntas son muy poderosas y pueden tener un tremendo impacto en tu vida, pero como la mayoría de cosas poderosas, pueden dañarte tanto como ayudarte. Sólo cuando las usas con prudencia, puede, la pregunta correcta en el momento adecuado, tener el poder de cambiar totalmente tu perspectiva y literalmente, transformar tu vida.
Permíteme compartir contigo 12 poderosas preguntas que te mantendrán en el camino hacia el éxito en la vida. Te recomiendo ser totalmente honesto contigo mismo cuando contestes estás preguntas.
Tómate tu tiempo, ¡No te arrepentirás!

Sobre el Propósito en la vida

Si tuvieras todo el tiempo y dinero en el mundo ¿Qué harías?
Esta es una gran pregunta para ayudarte a articular lo que realmente te importa, y descubrir cuál es tu verdadero propósito en la vida. ¿Qué trabajo harías si tuvieras tiempo y recursos ilimitados?
¿Qué amo tanto que gastaría mi dinero tan duramente ganado para poder hacerlo?
A menudo, donde gastas tu tiempo y dinero son pistas para ayudarte a descubrir tu propósito en la vida. ¿Hay algo en tu vida ahora mismo que disfrutes hacer tanto que estás pagando/pagaría por hacerlo, y que al mismo tiempo podría ser de valor para los demás?
¿Cómo puedo hacer que me paguen por hacer lo que amo hacer?
Definitivamente quieres hacerte esta pregunta, como Confucio nos recuerda “Elige un trabajo que ames, y jamás tendrás que trabajar ni un día en tu vida.” Piénsalo bien y busca una manera de conseguir que te paguen por hacer lo que te apasiona! Vale la pena el esfuerzo.

Sobre la Felicidad

¿Soy realmente feliz?
En el fondo siempre sabes si eres feliz o no. Si dudas al responder esta pregunta, tal vez no eres tan feliz como te gustaría ser.
¿Cuál es la cosa #1 que puedo empezar ahora que tendría el mayor impacto en mi felicidad?
Identifica una cosa que puedas hacer para aumentar tu felicidad, y hazla ahora.
Si muriera hoy, ¿De qué cosa me lamentaría?
A menudo perdemos de vista lo que realmente importa en la vida hasta que un trágico suceso nos trae de vuelta a la realidad. No tienes que (y por favor no lo hagas) esperar a que un evento te recuerde qué es lo más importante en la vida. Tómate tu tiempo y visualízate a ti mismo en tu lecho de muerte o en tu propio funeral. Emociónate y visualiza esta escena hasta en el más mínimo detalle! Vernos morir es la mejor manera de asegurarnos de disfrutar el presente y vivir una vida sin remordimientos.

Sobre el Éxito

¿Qué significa realmente el éxito para mí? Si tuviera que escribir una frase para describir el éxito ¿Qué escribiría?
Es fácil tomar la definición de éxito de tu familia, amigos o medios de comunicación. No lo hagas. No estás aquí en la tierra (en esta vida) para vivir según las expectativas de los demás. Es TU trabajo definir qué significa realmente el éxito para ti!
Para mí, el éxito es…

Sobre las Metas

¿Qué haría si estuviera garantizado tener éxito no importa lo que hiciera? ¿Qué acciones tomaría para alcanzar mi sueño?
Esta pregunta es muy enriquecedora, ya que te ayudará a ir más allá de tu “realidad” que te dicta actualmente qué es posible o qué no es posible. Recuerda que tus creencias no son más que tus interpretaciones subjetivas de la realidad, no la realidad misma. Es hora de sacudirte tus creencias limitadoras y crear una realidad más empoderadora!
Si sigo haciendo lo que hice hoy, ¿Voy a lograr mis metas?
Cualquier meta sin excepción e independientemente de su tamaño no es más que una sucesión de pequeños pasos dados todos los días. Si no estás dando esos pasos hoy, siempre asume que no vas a darlos mañana tampoco. Hazte esta pregunta diariamente y lograrás tus metas.
¿Mi meta está mejorando mi realidad actual?
Tus metas deben excitarte ahora mismo y mejorar tu realidad actual. No esperes descubrir la felicidad cuando logres alcanzarlas. No sucederá, esa sensación de placer terminará mucho más rápido de lo que imaginas. Así pues, ¿están tus metas inspirándote a saltar de la cama cada mañana? Si no es así, cámbialas! Si las metas inspiradoras anteriores dejaron de inspirarte, deséchalas también.
¿Cómo podría lograr mi meta actual si tuviera sólo 6 meses? ¿3 meses? ¿1 mes? ¿1 semana?
Es una pregunta que me gusta hacerme regularmente. Es una fantástica manera de evaluar si estás tomando suficientes acciones para lograr tu meta específica. Además, aumentará tu eficiencia. Si no tienes cuidado puedes perderte en nimiedades que no te llevarán a tu destino. Esta pregunta te llevará a tomar acción masivamente y te pondrá de nuevo en marcha.

Sobre la Productividad

Cada vez que hagas algo, pregúntate:
¿Es realmente esto lo que debería estar haciendo en este momento, o hay algo más que podría estar haciendo que tendría más impacto en mi trabajo?
Es muy fácil perder el tiempo haciendo cosas innecesarias (o posponiéndolas) con hacer tareas que no son esenciales. Asegúrate de comprobar a menudo si lo que estás haciendo ahora es realmente lo que deberías hacer. Cuando se trata de postergación, se consciente de que tu mente puede ser muy creativa.
Ten esta lista de preguntas a mano en tu mesa de noche y mírala a menudo. De esta manera, cuando realmente llegue la hora de tu último aliento, las lágrimas que corran por tu rostro serán lágrimas de satisfacción y gratificación en lugar de lamentos.

Fuente: https://escuelapararicos.net/12-poderosas-preguntas-que-te-ayudaran-a-vivir-la-vida-en-tus-propios-terminos

¡Y cuando digo que no es que no!



Por Carles Marcos

No es ningún secreto. Creo que tenemos tod@s el convencimiento que nos sentiríamos más libres siendo uno mismo, y para ello sin duda necesitamos hacer aquello que nos llena y saber decir no  a aquello que no nos aporta nada. Sin embargo, ese saber decir no en todos los ámbitos en los que nos movemos cuando hay algo que no nos interesa, nos cuesta horrores.

Nos ocurre con personas de nuestro entorno que por complacerles decimos sí, y también en otros entornos sociales o políticos que decimos sí a algo porque simplemente es lo mayoritario, cuando en el fondo queremos decir no. Ser uno mismo, significa respetarse y ser valiente, y para ello necesitamos determinación y perseverancia, y no cabe duda que aún estamos a tiempo de lograrlo, si practicas eso que le llaman asertividad, y es que lo dijo Steve Jobs y creo que está en lo cierto “Solo aprendiendo a decir “no” podemos concentrarnos en las cosas que realmente importan. Comparto un artículo del psicólogo Xavier Guix  publicado en La Vanguardia y titulado Aprender a decir no.

“Nos cuesta decir que no porque tenemos en cuenta a los demás. Si no fuera así, nos importaría bien poco distinguir entre un sí y un no. Pero resulta que los demás nos importan más de lo que decimos que nos importan. Tenemos en cuenta a los demás porque valoramos, y también calculamos, los beneficios y los costes de cualquier relación. Un sí o un no pueden cambiarlo todo. Una actitud muy humana es la de procurar influenciar en la conducta del otro, sobre todo a nuestra favor. Es por eso que medimos los efectos de nuestra conducta tanto verbal, como no verbal. Los problemas, por lo general, suelen venir cuando por exceso de espontaneidad, o por no tener en cuenta el contexto, el alcance y el clima de la relación, se dicen cosas que favorecen el malentendido o las malditas presuposiciones.

Si medimos los efectos de nuestra conducta, no cabe duda que la más inquietante es la negación. Consideramos, quizás equivocadamente, que frustrar las expectativas de los demás es malo, feo, sabe mal, nos hace quedar mal y crea una imagen egoísta de nosotros. No hay nada peor que decir que no cuando lo que se espera es un sí clamoroso. ¿Qué es lo que en realidad nos sabe mal? No poder cumplimentar el deseo que alguien ha puesto en nosotros. Es como si se depositara una confianza que quedará rota por nuestra negativa. Es como si le cortásemos el paso, como si le dejáramos huérfano de sus ilusiones. Parece que causemos un disgusto.

No obstante, también nos resistimos al no porque no sabemos cómo expresarlo, como decirlo sin que parezca una bofetada en toda la cara. Nos cuesta afirmarnos a nosotros mismos. Nos cuesta incluso ser honestos con nosotros mismos y con los demás. Nos cuesta mostrarnos en lo que somos y vivimos. 
Nos cuesta, digámoslo claro, sostener la capacidad de decepcionar. Si no somos capaces de aceptar la decepción, difícilmente lograremos un alto grado de libertad personal. Porque al decepcionar no hacemos otra cosa que romper con la imagen que se han creado de nosotros. Y, muy a menudo, el no atreverse a decir no es porque evitamos la decepción ajena. 
Temer por esa decepción es esclavizarse a ser la imagen construida de cómo deberíamos ser. Y hasta ahí podríamos llegar. En su lugar, intentamos hacer piruetas lingüísticas de lo más rebuscadas. En ese sentido, tiene razón el profesor Steven Pinker cuando afirma que “cuando las personas hablamos nos andamos con rodeos, disimulamos mucho, nos andamos por las ramas, titubeamos y adoptamos otras formas de vaguedad y de segundo sentido. 
Todos lo hacemos y esperamos que los otros lo hagan también, y al mismo tiempo decimos que añoramos hablar sin rodeos, que la gente vaya al asunto y diga lo que quiere decir, así de sencillo. Tal hipocresía es un universal humano. Hasta en las sociedades más francas, las personas no se limitan a soltar lo que quieren decir, sino que ocultan sus intenciones en diversas formas de cortesía, evasión y eufemismo”.
Abordar la dificultad en decir que no entraña un ejercicio de transitar sobre dos raíles fundamentales: uno tiene que ver con nuestros estilos comunicativos, faltados de eso que los ingleses llaman la asertividad. El otro raíl es la dificultad en afirmarse a uno mismo. Y cuando esto sucede significa que los mecanismos de seguridad y confianza personal están bajo mínimos. Cuando uno está dispuesto a respetarse, a actuar honestamente, a no temer decepcionar, a confiar en la capacidad de encontrar el acuerdo con el otro, no teme tanto el afirmar como el negar. Cuando se procede así, se produce el efecto contrario del temido: somos respetados por nuestra decisión. Lo que fastidia es la duda, el rodeo y la mentira. La autenticidad suele caer del lado del aprecio.

Vale la pena tener en cuenta lo siguiente: allá dónde decimos no estamos abriendo nuevas posibilidades, sólo que lo hacemos negando otras. Allá donde decimos que sí, aceptamos el mundo que se abre ante nosotros, aunque dejamos de mirar otras opciones. Se trata de tomar partido, a sabiendas que detrás de la elección se esconden posibilidades y a la vez renuncias. Sólo que tenemos miedo. Nos gustaría no equivocarnos. Y también por eso procuramos evitar posteriores sentimientos de culpa. Así, ensartados entre el miedo y la culpa, cuesta afirmarse a uno mismo. Ante el problema de decir que no, tenga presente los siete principios de la asertividad:
  1. Puede hacerse respetar por los demás.
  2. Reclame aquello que considere sus derechos.
  3. Es imposible que todo el mundo le quiera.
  4. Piense en usted positivamente.
  5. No se deprima, actúe.
  6. No se esconda de los demás.
  7. Qué importancia tiene que salga mal, mientras se haya afirmado.
No hay que temer la decepción si uno actúa con dignidad. Es mejor tener pocas expectativas sobre uno mismo y los demás. Esos son los atributos que anteceden a la persona sabia.
Comparto un vídeo de una persona que se atrevió a decir NO a cosas que pasan en nuestro día a día…

Fuente: http://www.carlesmarcos.com/2015/04/y-cuando-digo-que-no-es-que-no/

sábado, 14 de abril de 2018

El antídoto



Por Merce Roura
Algún día descubriremos la forma de curarlo todo… Tras mucho investigar y dar vueltas…  Después de soportar grandes conflictos y pelearnos por patentes y fórmulas…Después de perder la mayor parte del tiempo y del camino discutiendo quién se cuelga la medalla… Y ese día nos quedaremos perplejos al darnos cuenta de que el antídoto para nuestros males y dolores ha estado ahí siempre, ante nuestros ojos, y hemos sido incapaces de verlo.
Por nuestra manía de no ver lo obvio y despreciar lo sencillo. Por el hábito de no valorar lo pequeño y dar por hecho que todo es nuestro sin agradecerlo.
Por nuestra insistencia en no comunicarnos y ahorrar palabras y eludir emociones, dejarlas encerradas en la memoria y sacarlas solo para retorcernos de dolor y angustia. En nuestro afán por no demostrar y negar, por prohibir y callar, por reprimir cualquier gesto que parece que nos haga débiles, por el terror inconfesable que tenemos a sentirnos vulnerables… Cuando en realidad nos hace humanos, elásticos, asequibles… Nos convierte en seres amables capaces de sentir y decidir desde el corazón. Porque cada vez que demostramos lo que sentimos, somos más fuertes e inquebrantables.
Cuando nos digan que la vacuna contra nuestras penalidades eran las palabras que no hemos dicho y las lágrimas que no hemos llorado… Cuando nos muestren lo mucho que calma y cura un abrazo y un decir “lo siento” y admitir errores y aprender de ellos. Lo mucho que descarga una charla entre amigos y la placidez que se siente dejando de controlar al mundo para que no te arañe. Cuando nos cuenten que la medicina que necesitábamos era perdonar y perdonarnos…
Cuando nos digan que cada vez que pisoteábamos a otros era como si nos lo hiciéramos a nosotros mismos porque estamos fabricados de la misma substancia y todo lo que afecta a unos afecta a otros…
Cuando nos cuenten que cada injusticia que hemos cometido se nos ha enquistado en una parte del cuerpo y nos quema por dentro como si fuera propia, que algunos la llevan cargada en la espalda y les pesa y otros la acumulan en el pecho y les acelera el corazón… Cuando sepamos que mirar a otro lado no borra lo que pasa, sino que lo hace más terrible…
Cuando admitamos que  sólo nos hacía falta un poco de empatía y compasión para con otros y con nosotros mismos, que sólo necesitábamos escuchar y no pasar de largo ante el dolor ajeno. Cuando seamos capaces de decirnos a nosotros mismos que tenemos tanto miedo que a veces huimos y otras atacamos para poder soportar la angustia que nos supone sentir y no controlar lo que sentimos…
Cuando advirtamos que nos cubrimos de excusas para no hacer y luego nos dedicamos a culparnos y culpar a otros de nuestras “no decisiones” y del dolor que soportamos por ser incapaces de asumir responsabilidades…
Cuando sepamos que lo único que debíamos hacer era respetarnos y amarnos. Aceptarnos  y aceptar a los demás tal y como son.
Ayudarnos a superar las cuestas más duras para ser más grandes…
Hacer el camino acompañados y contemplar cada detalle como si fuera único, como si fuera aún más efímero, como si fuera mágico.
Cuando descubramos que sólo hacía falta dar las gracias por todo lo que tenemos y soñar con cambiar lo que no era justo…
Cuando nos demos cuenta de que el remedio estaba dentro de cada uno de nosotros y sólo necesitábamos creérnoslo y compartirlo… Confiar que sabríamos cómo hacerlo si éramos sinceros y humildes, si lo deseábamos tanto que no nos conformaríamos con menos y obraríamos milagros.
Algún día descubriremos que lo grande subyace en lo pequeño.
Que lo más difícil vive en lo sencillo, en lo básico.
Que la felicidad es salud y la salud es felicidad.
Que la belleza es el amor que damos.
Que, a veces, lo que más importa desaparece cuando dejas de apreciarlo y hay que cazarlo al vuelo.
Que la respuesta está en nosotros. Ha estado siempre esperando a ser rescatada de entre la maraña de egos y miedos absurdos.
Algún día descubriremos que sólo debíamos fluir y hemos pasado siglos contenidos, estancados, asustados, avergonzados de ser nosotros mismos… Que lo sencillo era la respuesta…
Algún día sabremos que el antídoto eran las palabras y que hemos pasado mil años sin aprender a usarlas…
Algún día… Quizás no está lejano.

Fuente: https://mercerou.wordpress.com/2016/05/20/el-antidoto/

jueves, 12 de abril de 2018

La Actitud: clave fundamental



Por Mercedes Mata
Una vida próspera no significa tener mucho dinero. El dinero es muy importante pero como bien sabes una vida sana va más allá del mero hecho de tener dinero.
Si la actitud de tu conciencia es limitada, así será tu experiencia de vida: limitada
Una vida próspera es aquella que goza de buena salud, aquella que goza de buenas amistades, aquella que desempeña el trabajo que le gusta, aquella que tiene dinero, aquella que hace las cosas que le gustan, aquella que tiene un hogar acogedor donde se siente feliz y cómoda…
Una vida próspera es aquella que goza y vive el AMOR, en su mayor expresión.
Y tener una vida así es posible.
Una vida próspera es el conjunto armonioso que forman todos los aspectos de tu vida. No tienes que elegir una parte para desechar otra, tú por derecho divino mereces que todas las áreas sean prósperas.
Todo esto te puede sonar descabellado sin embargo te digo que es posible si tu lo quieres, y puedes decir sí, sí yo lo quiero pero…
Entonces comienza una larga lista de peros… pero es que eso es imposible, eso es muy complicado, pero es que pensar así es de gente loca, pero, pero, pero…
Evidentemente con esa actitud seguirás envuelto en la telaraña mundana y solo tendrás breves minutos de dicha.
La actitud con la que enfrentes cada situación en tu vida es clave fundamental para conseguir los mejores resultados.
Si por ejemplo te apuntas a un taller de autoestima porque quieres conseguir ser una persona asertiva, y asistes a ese programa con una actitud negativa pensando: lo voy a hacer pero no va a servirme de nada porque yo por mucho que lo intente no puedo decir no… Esto seguro que me deja igual que estaba…
De entrada ya estás minando esa vivencia, estás diseñando lo que vas a experimentar en ese taller.
Sin embargo, si llegas al taller con una actitud de gratitud por la oportunidad que se te ofrece, con una actitud abierta y positiva que te permite abrir tu mente y tu corazón, el resultado de haber asistido a ese encuentro será insospechadamente bueno.
Si vas a una entrevista de trabajo y tu actitud es que será imposible que te den el puesto porque hay miles de personas mejores que tú, seguramente eso será lo que ocurra.
Si quieres mejorar tu concentración pero cada vez que haces ejercicios estás pensando que nunca lo conseguirás, pues esa será tu verdad.
Con estás actitudes negativas lo único que consigues es mantenerte en el sufrimiento, por tanto si quieres cambiar tus experiencias de vida, comienza por cambiar tu actitud interna:
¿Cómo son tus conversaciones internas?
¿Cómo son tus pensamientos ante nuevas oportunidades?
¿Sabes mirarte a ti mismo en tercera persona?
Para cambiar tu actitud interna desgastante por una actitud potenciadora, comienza por convertirte en el testigo de tu propia vida: OBSERVATE, sin juzgarte ni criticarte, sencillamente aprende de ti mismo a través de la observación.
Te recuerdo que es importante que en vez de criticarte, tengas una actitud de agradecimiento y ser paciente con tu propio proceso. Procura cultivar un estado de ánimo sonriente, positivo y gozoso, cuando haces esto aún los momentos más tristes, la desesperación y la frustración pueden ser experiencias que te hagan sentir alegría por el aprendizaje que te brindan.
Cuando vayas a comenzar algo nuevo párate un momento y mira tu actitud, si está apegada a tu antigua manera de comportarte, haz el compromiso de cambiarla hacia el polo positivo para así recibir lo mejor en todas las áreas de tu vida.
En cuanto a la prosperidad, recuerda: ser una persona prospera es tener todas las áreas de tu vida en armonía. Ten una actitud de agradecimiento y abre tu mente a todas las posibilidades y da la bienvenida a la prosperidad.
¡Te deseo un feliz viaje!

Fuente: http://escuelapararicos.net/la-actitud-clave-fundamental-para-dar-la-bienvenida-a-la-prosperidad/

martes, 10 de abril de 2018

Si quieres lo nuevo, tienes que dejar ir lo viejo



Por Jorge A. Magallanes.
 
Todas las personas buscamos lo mejor para nuestras vidas, de una u otra manera vivimos con la idea de que lo que estamos haciendo es lo que necesitamos para estar bien
Queremos disfrutar de todas las cosas, estar bien con nuestros amigos, parejas, compañeros de trabajo; además queremos poder acceder a lo que nos gusta, sin nos gusta salir, viajar, comer o ir de compras, queremos poder hacerlo sin estar pensando en si nos lo podemos permitir o no.
Esto esta bien, pero que ocurre cuando no nos sentimos a gusto con lo que tenemos, con lo que estamos viviendo, en estos momentos más que nuca debemos ser conscientes de que solo existe una manera de cambiar esto y es decidiendo actuar.
Trabajar por un cambio, estar conscientes de que el cambio para nuestra vida no es algo que ocurrirá desde afuera, si cambian mis compañeros, mi jefe, si el país esta mejor, si mi pareja es de otra forma, no, el cambio que buscamos tiene que nacer de nosotros, desde dentro hacia afuera.
En este post quiero hablarte de los procesos de cambio, de la necesidad de ellos, ya que no existe personas en este mundo que no tenga que lidiar con los cambios
La vida es cambio constante, nada permanece como esta, lo que hoy es correcto, mañana puede ser que no lo sea, lo que hoy nos gusta puede que mañana ya no; ahora bien esto solo es motivo de angustia si pensamos que los cambios no nos permiten ser felices, la realidad es todo lo contrario, solo si abrazas los cambios podrás ver la felicidad que nace en tu vida, la alegría, la abundancia en todos los sentidos.
Renovarse es vivir, lo que no cambia, muere; estoy seguro que has escuchado alguna vez en tu vida alguna de estas frases, sin embargo la parte más difícil e importante del cambio es que un cambio implica dejar ir lo viejo para dar espacio a lo nuevo.
Si no nos sentimos a gusto con lo que hacemos, en nuestros trabajos, con nuestras parejas, con nuestros amigos o con lo que estamos consiguiendo en la vida, quiere decir que necesitamos un cambio, pero este cambio implica dejar de hacer ciertas cosas, las cuales son las que te están colocando en el estado actual en el que estás.
Si quieres un cambio debes dejar lo que haces que produce tu sensación de incomodidad y empezar a moverte hacia nuevos lugares, nuevas acciones que te lleven a donde ahora has decidido que quieres estar en el futuro.

¿Por qué en el futuro?

Si bien el tiempo es una ilusión, solo el presente existe, donde estás hoy es fruto de lo que hiciste en el pasado, de lo que pensaste, de las decisiones que tomaste, de lo que no hiciste también frenada por miedos o dudas, etc.
El lugar a donde quieres dirigir tu vida es creado por lo que estés haciendo ahora mismo, ya que en el presente es el único momento donde tu tienes el poder y la responsabilidad para actuar y la única manera de saber lo que tienes que hacer es primero determinar lo que quieres para tu vida, y luego de definida la dirección comenzar a trabajar por ello.
Tanto si quieres ser un músico, un pintor, saber idiomas, es hoy cuando debes empezar a trabajar por eso que ya viste en tu mente, la imaginación juega un papel fundamental en tu vida, pues es en tu imaginación donde veras el lugar al que te diriges, puedo asegurarte que el lugar o el estado en el que hoy estas ya lo has visto antes en tu mente en el pasado y es por ello también que hoy estas así.
Ahora bien, volvemos a la parte mas importante del post y es que tienes que aprender a soltar lo viejo, de otra manera no podrás agarrar lo nuevo, no tendrás espacio en tu vida por mas que lo intentes, creo que como seres humanos tenemos la obligación de buscar lo que queremos, lo que necesitamos. Y más importante aun, creo también y estoy seguro de que cada persona tiene en si el potencial para hacer de su vida aquello que imagine.
Imagina a donde quieres ir primero y comienza a trabajar luego para llegar allí, estamos en un mundo material, nada se logra sin movimiento, la imaginación es una excelente herramienta para poder ver hacia donde nos dirigimos, pero la acción es el vehículo que nos llevara hasta ese lugar.
Recuerda siempre esto, soltar las cosas es salud, las ideas, las aparente ofensas, las cosas materiales que muchas veces nos perjudican y no nos dejan avanzar, etc. No quiero decir que algo no sea necesario, todo es necesario en su debido tiempo o momento, la vida evoluciona junto con nosotros, no de forma separada, por lo tanto si te aferras a lo viejo estas yendo en contra de tu propia naturaleza, y esto no puede terminar bien, lo sabes.
Como siempre te comento existe infinidad de información que pueden ayudarte a vivir mejor, a tomar mejores decisiones, la vida es posibilidad, y dentro de esto está todo lo que imagines y más, puedo recomendarte material para ello.
Cuando debamos dejar este mundo solo tendrán valor los momentos que realmente disfrutamos, el tiempo es limitado, no lo perdamos en tonterías ya que podemos trabajar en nosotros y elegir la vida que queremos llevar, jamás te voy a decir que es fácil, si te voy a decir que vale la pena por un lado y por otro estarás viviendo la vida que te mereces.

Fuente: https://escuelapararicos.net/quieres-lo-nuevo-tienes-dejar-ir-lo-viejo/

viernes, 6 de abril de 2018

Solo el marketing puede hacer crecer tu negocio



Todos hacemos marketing, si pensamos que aun el “boca en boca” es una forma de marketing. La pregunta es: ¿cuál es el alcance de tu marketing? O, en otras palabras, ¿hasta dónde te atreves a llevar tus aspiraciones y ambiciones? En este artículo te propongo un sencillo “Plan de Acción” para que encares una estrategia de marketing que apalanque tu crecimiento. Tu Plan de Marketing es el espejo de tu verdadero deseo de crecer.

Una frase sencilla, directa y contundente. Hay quienes creen que solo necesitan el “boca en boca” para que su negocio crezca. Y yo te pregunto, ¿qué es el “boca en boca”, sino la forma más elemental del marketing? Yo diría, en todo caso, que el “boca en boca” es un marketing pasivo, o por inercia. Otros podrán decirme que un local a la calle no necesita marketing, que la gente pasa por la vereda, ve tu negocio y entra. Y yo te respondo que el lugar que eliges para poner tu negocio es una decisión de marketing. ¿Vas a poner tu local en un “barrio tranquilo”, o en pleno centro comercial? Ya ves que allí también hay una estrategia de marketing en acción.
La pregunta verdaderamente importante –y determinante– es: ¿hasta dónde quieres llevar tu negocio? Permíteme que lo ponga en términos un poco más directos: ¿cuánto dinero quieres facturar?
La llave para el crecimiento de cualquier negocio –empresa, emprendimiento o servicio profesional– está en el marketing. Para ponerlo en términos simples, hacer marketing es dar a conocer tu negocio, ya sea los productos que vendes o los servicios que brindas. Todos hacemos marketing de alguna manera, aun aquellos que confían en el “boca en boca”. ¿Cuál es el alcance de tu marketing?

¿CUÁL ES EL ALCANCE DE TU MARKETING?

Es una pregunta desafiante. Mira tu “Plan de Marketing” y piensa que te estás mirando a ti mismo en el espejo. Tu Plan de Marketing revela mucho de ti, de tus sueños y aspiraciones, de tus ambiciones, de tu compromiso con aquello que dices desear para ti. ¿Cuánto de tu tiempo y tu dinero estás invirtiendo en tu marketing? Tu respuesta a esa pregunta es extensiva, seguramente, a la pregunta acerca de tus ambiciones y aspiraciones.
Te propongo un Plan de Acción sencillo que te pondrá en el camino correcto… ya sabes, el primer paso no te pondrá donde quieres llegar, pero te sacará de donde te encuentras actualmente.
El Plan de Acción que te propongo es éste: dedica un 10 por ciento de tu tiempo y un 10 por ciento de tu facturación a tu Estrategia de Marketing. Piénsalo solo un instante: cuando esta estrategia te haya redituado un 10 por ciento más de facturación, tendrás un 10 por ciento más de presupuesto para tu marketing. Es un círculo virtuoso exponencial: cuanto más facturas, más marketing puedes hacer, y la rueda va tomando cada vez mayor velocidad.
Si eres un emprendedor unipersonal (o incluso un pequeño empresario), muy pronto tendrás un hermoso desafío: ya no tendrás tiempo disponible para hacer marketing, porque tendrás que atender a tus clientes. Pero tendrás un presupuesto de marketing que te permitirá tercerizar y delegar tu marketing en un profesional especializado. Será un momento de transición con cierta complejidad, y tendrás que desarrollar agilidad e inteligencia para gestionar tus recursos.
Probablemente ahora tendrás que destinar algo más del 10 por ciento de tu facturación. Es que, en realidad, ahora ya no podrás dedicar el 10 por ciento de tu tiempo, y tendrás que contratar el tiempo de otro para que haga ese trabajo. Entonces tendrás que destinar el 20 por ciento de tu facturación al marketing (10 por ciento para honorarios y 10 por ciento para las acciones propiamente dichas). Pero tu creciente facturación te permitirá hacerlo. Tendrás que desarrollar nuevos conocimientos y nuevas habilidades para gestionar tu creciente negocio.

UN PLAN SIMPLE PARA DAR LOS PRIMEROS PASOS

Si tuviera que dar mis consejos a alguien que recién estuviera iniciando un negocio nuevo (y lo mismo aplica para quien no se ha tomado el marketing en serio hasta ahora), lo resumiría en:
  • Tu sitio web: ¿todavía no lo tienes? Entonces, sin dudarlo, ese es el primer paso que tienes que dar. Pero un sitio web en serio, que se vea profesional, que realmente posicione a tu negocio como excelente. Lo mismo diría si ya tienes un sitio web pero no tiene ese look profesional y orientado a la excelencia. Ya sea que es antiguo, o que lo hiciste tú mismo “a pulmón”, o que en su momento recurriste a una de esas herramientas gratuitas del tipo “hágalo usted mismo”. Un negocio con aspiraciones (de un emprendedor o empresario ambicioso y exitoso) necesita un sitio web que lo coloque a la altura de las empresas líderes de su sector de actividad.
  • Google AdWords: una vez que tengas un sitio web excelente, que realmente esté en condiciones de apalancar un negocio competitivo, destina un presupuesto a campañas de Google AdWords. En algunos casos podría ser preferible Facebook Ads pero, en términos generales, mi opinión personal es que Google AdWords es la mejor plataforma para generar visitas “de calidad” al sitio web.
  • Email Marketing: una tercera instancia es diseñar una estrategia orientada a “capturar” los datos de tus potenciales clientes para poder enviarles tus mails (un newsletter y promociones especiales). Si no tienes una herramienta o una estrategia para generar una base de datos de contactos y mantener una comunicación continua y periódica, los visitantes de tu sitio web se te estarán “escurriendo” entre las manos. La mayoría de las compras no se concreta en la primera visita al sitio web (o al negocio), y se necesita una comunicación sostenida en el tiempo. El Email Marketing es la estrategia ideal para eso.
Esta es la base para una estrategia de marketing exitosa, y esto es así tanto para quienes recién comienzan como para empresas consolidadas.

UN CAMINO QUE SE COMIENZA A RECORRER CON EL PRIMER PASO

Lo dicho: el primer paso no te coloca donde quieres estar, pero te saca del lugar donde estás actualmente. Muchas veces no damos ese primer paso (o algún otro paso en algún lugar del camino) porque tenemos miedo a fracasar. No adentrarnos en el camino nos ahorra el malestar del fracaso y la frustración. Pero no vemos que el mayor fracaso es quedarnos con nuestro malestar actual por tantos sueños inalcanzados o incumplidos.
Y lo peor de todo, no dar ese primer paso es postergar el aprendizaje que solo se logra mientras se avanza por el camino. De eso se trata crecer: avanzar sabiendo que nos encontraremos en lugares que requieren aprender algo nuevo y desarrollar nuevas habilidades. En última instancia, lo que está realmente en juego no es facturar más y ganar más dinero, sino atravesar nuestras propias limitaciones y demostrarnos a nosotros mismos que “podemos”.

Fuente: http://blog.conceptolateral.com/2018/01/31/marketing-para-hacer-crecer-tu-negocio/

jueves, 5 de abril de 2018

6 consejos para poder terminar las cosas que haces



Por Louise Watson

Las personas siempre comentaron sobre mi capacidad de terminar las cosas. En la escuela, en la universidad, en el trabajo y en los diferentes cursos que tomé en los últimos años, generalmente me encontré siempre con la misma pregunta: “¿Cómo encuentras tiempo?
En mi mente, yo no hago nada especial; al igual que muchos otros, pospongo cuando no quiero hacer algo, y a menudo hago la mínima cantidad de trabajo requerido, pero incluso eso parece ser milagroso para algunas personas.
Así que, excavé en mi mente y llegué a algunas ideas para ayudarte si tienes problemas para adaptarte a todos los trabajos de tu día.

1. Haz una lista con tus tareas más importantes para el día y hazla visible

Todos los días antes de irte a la cama, haz una lista con tus tareas más importantes para el día siguiente.
Trata de que no sea una lista con más de tres o cuatro ítems, para que no parezca demasiado abrumadora.
Al no ser una fan de la tecnología, yo uso una pizarra en mi cocina para recordarme lo que tengo que hacer todos los días. Esto también significa que soy capaz de marcar cada ítem como “Hecho” a medida que avanzo, por lo que puedo ver lo que logré cada día.

2. Reserva tiempo para hacer estas cosas y enfócate en ellas!

Haz un compromiso contigo mismo y tómalo en serio. Ponlo en tu diario, en tu calendario, en la pizarra de tu cocina; o en lo que sea que uses.
Haz lo que decidiste hacer cuando planeaste hacerlo. Establece un límite de tiempo si es apropiado. Todas mis tareas tienen un tiempo reservado de 20 o 30 minutos, asegurándome de que cada tarea se vea realizable.
Escribí la mayor parte de este artículo con un temporizador de veinte minutos. Obviamente, necesité más tiempo para que sea publicable, pero en veinte minutos de trabajo duro y enfocado fui capaz de producir una buena cantidad de ideas; una base sobre la que estructuré el artículo.
Te sorprenderás de lo mucho que puedes terminar, si asignas tiempo para trabajar enfocadamente y sin interrupciones.
Lo que me lleva a mi siguiente punto…

3. Apaga todo

Apaga tu teléfono. Desconéctate de Internet. Pon un cartel de “No molestar” en la puerta. Asegúrate de que no te distraigan.
Es muy fácil echarle un “vistazo” a Facebook o cualquier cosa que se convierta en una charla o mirada de una hora a la basura. No te permitas ni siquiera tener la tentación.

4. No te rindas ante la postergación. Simplemente pregúntate: “¿por qué?”

Al final del año pasado, tenía en mi lista de tareas inscribirme en el programa de afiliados de una persona, algo que me tomaría sólo unos minutos.
Irónicamente, el hecho de que tomaría un tiempo tan corto contribuyó a mi postergación. ‘Sólo tomará cinco minutos, lo haré mañana “, me dije. Todos los días, me decía lo mismo.
Finalmente, tuve que preguntarme por qué estaba postergando tanto una tarea tan simple.
Me pregunté si tal vez le tenía miedo a la abundancia; tal vez no me sentía bien con recibir dinero por no hacer nada.
En el momento que tuve este pensamiento, me puse a actuar y abrí mi cuenta. Y me tomó menos de cinco minutos.

5. Divide las grandes cosas

Además de tener una lista diaria de cosas que hacer, también empecé a hacer una para las cosas del mes. Uno de los puntos en mi lista de enero fue comenzar un taller; algo que nunca hice antes y que me asustaba. Y mucho.
A pesar de mis temores, estaba muy entusiasmada y la primera semana del mes lo ocupé en planificar trabajosamente un curso de cuatro semanas.
Bueno, enero llegó y se fue y el taller no ocurrió.
En vez de sentirme culpable por no conseguir hacerlo, miré cómo había formulado mi meta; en mi lista, y decía lo siguiente:
Taller        
Eso es todo. Para algo tan aterrador, tenía que romperlo en pedazos e identificar el primer paso que tenía que conseguir hacer.
Para mí, fue contactar a un amigo que me dijo que sabía de unas personas que estaban interesadas, y entonces, ver dónde sería.
En mi tarea para febrero se leía: Establecer una fecha. Mucho menos intimidante.
Rompiendo lo grande en pequeños trozos hace que la tarea parezca más manejable y mucho menos desalentadora.

6. Celebra

Sólo recientemente descubrí la importancia de recompensarte a ti mismo por terminar las cosas.
Hace poco más de un año, hice un curso en el que nos dijeron que nos demos un capricho cada semana. Nunca lo hice. Siempre lo planeé pero luego lo olvidaba y decidía que no importaba.
Más recientemente, hice un curso de escritura Online donde nos dijeron otra vez que nos recompensáramos a nosotros mismos hacia el final. Esta vez me compré un piano!
Tu recompensa o celebración no tienen que ser tan grande o caro como el mío; podría ser relajarte con una taza de té o irte de vacaciones, pero es importante para tu autoestima reconocer el trabajo que has hecho, y una recompensa también te dará un incentivo para seguir adelante cuando las cosas se pongan difíciles.
Y sobre todo, recuerda que no es una carrera; haz lo que puedas en un día y date un descanso.
Con cada acción que tomes y con cada tarea que marques, más cerca estarás de tu meta.

Publicado originalmente en TrucosParaVivirMejor.com

La importancia de controlar la atención



Por Pablo A. Arango 
“Las personas necias e ignorantes se dedican a vivir con descuido, mientras que un hombre sabio guarda su atención como su posesión más preciosa” —Buda
Mientras conducía, ponía un audio-libro. Lavando los platos, algún videillo en Youtube. En el gimnasio, escuchaba lecciones de inglés. Incluso en algunas tardes de domingo, cuando el deseo y la pasión asomaban, dejé el televisor encendido, por si marcaba un gol mi equipo.¡Qué listo era! ¡No desperdiciaba ni un minuto! Bendita sea la multitarea, cuánto provecho me daba. Hasta que un día aprendí que la multitarea no existe. No es más que un mito. Como el monstruo del lago Ness y la no muerte de Elvis.

Pensamos que estamos haciendo varias cosas a la vez, siendo súper eficientes y productivos. Pero en realidad, lo que estamos haciendo lo hacemos peor y tardando más tiempo del que tomaría hacer una cosa primero y luego la otra.

Además, dividiendo nuestra atención en más de una cosa, lo que conseguimos es no estar por completo en ningún lugar. ​
Cualquiera que pueda conducir con seguridad –afirmó Albert Einstein— mientras besa a una linda chica, simplemente no le está dando al beso la atención que merece.

Maria Konnikova en el estupendo libro¿Cómo pensar como Sherlock Holmes?, lo expresa de esta manera:
La atención es un recurso limitado. Prestar atención a una cosa va necesariamente en detrimento de otra. No es posible que dos tareas ocupen por igual el primer plano de la atención. Inevitablemente, la atención se acabará condensando en una, y la otra —o las otras— se acabarán convirtiendo en un ruido irrelevante, en algo que se debe filtrar. O, peor aún, no se fijará en ninguna y todo se convertirá en ruido: un poco más claro, sí, pero ruido al fin y al cabo.
La dispersión de la atención tiene consecuencias negativas en nuestra calidad de vida, y consecuencias desastrosas en nuestra productividad.Esto afirma el doctor Joseph Cardillo, experto en el entrenamiento de la atención:
La manera como presta atención le ayudará o le perjudicará en el día a día. Esto se debe a que la atención juega un papel crítico en lo que piensa, siente, recuerda y cómo actúa. Afecta su motivación y capacidad para alcanzar sus metas y, en particular, las metas que son significativas para usted. La atención afecta la precisión de sus decisiones y el efecto acumulativo que ejercen en su vida. Esta le ayudará a clarificar quién es usted y la persona en que desea convertirse, y le permitirá construir el andamio para llegar hasta allí. ​
Los beneficios del control consciente de la atención no son cosa moderna,sabios de todas partes entendieron desde hace siglos su rol vital en nuestras vidas:
Las personas necias e ignorantes —dijó Buda— se dedican a vivir con descuido, mientras que un hombre sabio guarda su atención como su posesión más preciosa.
A finales del siglo XIX, William James, el padre de la psicología moderna, escribió que «la facultad de volver a encauzarde manera voluntaria y repetida la atención que divaga es la raíz misma del juicio, el carácter y la voluntad… La educación que mejore esta facultad será la educación por excelencia».No obstante, en ningún momento de la historia hemos estado tan distraídos como ahora, algunos estudios han encontrado que cada vez se reduce más el tiempo que las personas son capaces de mantener la atención fija en algo. Las tecnologías a nuestro alcance no hacen sino agravar el problema. Cuando cambiamos con frecuencia el foco de atención, no hacemos sino deteriorar la capacidad de la mente para concentrarse por largos periodos de tiempo. Y resulta que el control de la atención es algo parecido a un super poder.

El premio Nobel de economía Robert J. Shiller afirmó lo siguiente:
La capacidad de centrar la atención en cosas importantes es una característica fundamental de la inteligencia.
Esta afirmación ha sido probada por las investigaciones del psicólogo de la Universidad de Michigan, Richard Nisbett, quien encontró que los americanos de origen chino con un coeficiente intelectual de 100 logran lo mismo académicamente que un americano blanco con un coeficiente intelectual de 120. “Esto es un resultado directo de la concentración con la que realizan su trabajo escolar”.Por otro lado, la distracción constante tiene también un efecto sobre la inteligencia. Las investigaciones del psicólogo Dr. Glenn Wilson encontraron que los trabajadores que constantemente eran distraídos por llamadas telefónicas y correos electrónicos, experimentaron una caída del 10% en su coeficiente intelectual.
Esto ya no es una amenaza, está ocurriendo ahora. Los trabajos de carácter repetitivo, tanto intelectuales como manuales, serán realizados por algoritmos y robots.
Los trabajadores que prosperen en los próximos años serán aquellos capaces de producir trabajo intelectual creativo. Esto no es algo que podamos realizar si permanecemos distraídos.
Por todo ello, hoy intento hacer la mayor parte del tiempo una sola cosa a la vez. Nada de vídeos mientras lavo los platos. Cuando conduzco rara vez enciendo la radio. Incluso eliminé el tiempo de lectura en el baño. Una cosa a la vez.

Uno de los grandes beneficios de mi nueva actitud es un mejor conocimiento de mi mismo, pues no solo presto atención a lo que ocurre fuera, también a lo que pasa dentro. Y, por supuesto, mi capacidad de concentración ha mejorado de manera significativa.
Fuente: https://www.notasaprendiz.com/blog/el-poder-de-la-controlar-la-atencion

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    martes, 3 de abril de 2018

    Diseña tus días para crear una gran vida



    Diseña tus días para crear una gran vida
     
    Por Pablo A arango
    “Cuanto más pronto comiences a planear tu vida, más pronto vivirás la vida que sueñas” —Hans Glint
     
    La calidad de nuestros días determina la calidad de nuestra vida.Es cuestión matemática: el todo no puede ser mayor que la suma de las partes. Si los días son malos, su sumatoria, nuestra vida, no será muy positiva.Ahora bien, días malos siempre van a haber: son inevitables. De lo que se trata es de crear unas condiciones que favorezcan la ocurrencia de muchos días buenos, para que así, las malas jornadas sean compensadas con amplitud por la luminosidad de las buenas.
    Pero «¿qué es un buen día?» —me preguntas—. Eso, mi amigo, no lo puedo responder de manera general.
    Un buen día debería tener para cada uno, un significado distinto.
    Las personas tienen gustos, intereses y circunstancias diferentes. Un buen día para alguien casado, con hijos y amante del arte, será muy diferente del de una persona soltera a la que le gustan los deportes.
    En mi caso, un buen día significa progreso. Cuando me voy a la cama satisfecho es cuando he hecho avances en mis más importantes metas. No importa que el progreso sea modesto, lo importante es no detenerse y ni echar para atrás.
    Cuidar de mi salud, de mi estado emocional e intelectual, pasar tiempo de calidad con mi familia y trabajar en mis proyectos profesionales, es lo que considero progresar.
    Por lo anterior, un buen día es un día arduo. Trabajar en todas esas áreas implica utilizar el tiempo con mucha eficiencia. Queda poco sitio para el despilfarro.
    Y al contrario, un día de indulgencia, de ocio embrutecedor e improductivo, es uno malo.
    No niego que de cuando en cuando venga bien pasar 24 horas en la más absoluta ociosidad, pero jamás debería ser esto habitual.
    Si queremos entonces tener muchas jornadas provechosas, debemos entender primero que estas no ocurren por casualidad; son el resultado de un esfuerzo intencionado, surgen como producto de la planeación.
    Planear es un gran hábito, nos obliga a priorizar. Nuestro tiempo es limitado, si queremos avanzar en ciertas áreas necesariamente tendremos que decir no a otras.
    El calendario es por lo tanto nuestro amigo. Con su solícita ayuda podemos diseñar días que nos hagan sentir que nuestra vida avanza en la dirección correcta.
    Yo acostumbro a realizar una corta sesión de planeación al principio de cada semana, para que las actividades que considero prioritarias cuenten con espacio suficiente dentro de la agenda.
    Luego, antes de empezar cada día reviso cuales son las metas de esa jornada. Esto me ayuda a permanecer enfocado en las cosas importantes.
    Concentrar nuestra energía en pocas cosas nos permite experimentar progreso, sentir que estamos avanzando hacia un fin que hemos elegido.
    Al contrario, tener nuestra atención dispersa en mucho, hace muy difícil percibir cualquier adelanto.
    El éxito y una vida satisfactoria no son cosas con las cuales uno tropieza. La probabilidad de triunfar por casualidad es cero.
    Así que mejor empezar (si aún no lo haces) a planear tu brillante futuro. Y nada mejor que hacerlo en estas fechas, con doce inmaculados meses a tu disposición.
    Fuente: https://www.notasaprendiz.com/blog/disena-tus-dias-para-crear-una-gran-vida