Hablar en público no es cosa sencilla, requiere definir bien los objetivos a alcanzar con la charla, a quién va dirigida y cuáles serían los aspectos relevantes de acuerdo a su objetivo y de acuerdo a los intereses del público oyente, se debe ser claro, conciso.
Debemos
delimitar el tema en cuanto a contenido y duración, esto con el fin de no
agobiar con exceso de información o de tiempo a los oyentes.
La gran mayoría de la gente presenta miedo a hablar enfrente de un público por una serie de razones entre las cuales destacan:
- miedo a las CRÍTICAS
- miedo al
FRACASO
- ANSIEDAD al sentirse el centro de atención
- demostrar IGNORANCIA del tema a tratar
- miedo a las posibles REACCIONES NEGATIVAS de los
espectadores
- temor a la pérdida del PRESTIGIO
